No lo entiendo … ¿Cómo es posible que en una temporada como ésta, donde se supone que nos invade el sentimiento amoroso en cualquiera de sus formas, es cuando más separaciones hay?
Ciertamente, debe ser mera coincidencia, pero aún así me resulta raro y aterrador esta supuesta maldición. Anoche, después de un buen tiempo de no platicar con un amigo, él me comentó que dos parejas que conocemos, se habáin separado en términos poco agradables, para una de ellas, con un fin catastrófico. Entiendo que quizás eran incompatibles, que quizás no estaban “tan engachados” en sus respectivas relaciones pero sí en otras, que tal vez es mejor estar solo que mal acompañado… pero cuál es la fascinación de la vida al ver estas separaciones en estas fechas, pues seamos honestos, si de por si duele decir “adiós”, en esta temporada como que duele más…
Otra amiga, quien se acomodó una borrachera marca “vomitarás”, me platicaba que en su relación de casi 6 años, ya no se sentía cómoda; que ya ha salido con otras personas, que ya probó otros labios y otros cuerpos, pero que no es lo mismo, pero aún a sabiendas de esto sigue sintiéndose insatisfecha. Comentaba que jamás pensó llegar a este punto, donde engañar a su novio se ha vuelto una costumbre, donde no mirarse a los ojos ya es usual, donde el amor que tanto se habían profesado y los planes que habían concebido, están lentamente yéndose por la borda. Sus lágrimas me conmovieron, y a quién no, si tantito era su borrachera y tantito su corazón roto – sin mencionar su estabilidad emocional – en verdad no pude más que darle un gran abrazo y meterle un par de hielos en la blusa para que se le bajara la peda.
Cuando empiezas una relación, todo es maravilloso, todo es emoción, todo es nuevo y brillante, nada puede fallar. Al pasar de los meses o de los años, “esas mariposas” pueden convertirse en una sensación sólida y conocida que amas y recorre todo tu cuerpo a cada paso que das, o puede ir desapareciendo, hasta que por completo se esfuma y tan sólo queda el amargo rastro de lo que fue un gra y maravilloso amor.
Otro caso, la mejor amiga de una de mis mejores amigas, estaba en una relación muy comprometida, era de esas parejas que todo mundo decía : “Estos seguro se casan, están hechos a la perfección” … Y sí, se notaba esa dinámica, pero las apariencias sí que engañan. Ayer me cené la noticia de que termiaron, así, de la nada, así de fácil y de difícil. Resulta que el novio, tiene un trabajo muy demandante, de 9 a 9, lo cual le ha significado una realización profesional increíble; por su parte, la novia, tiene un trabajo de medio tiempo, y precisamente ese tiempo que le sobra es el que le faltaba con su novio. Para agregar más drama, los celos – oh, malditos celos, ¿Por qué existen? – y una tercera persona por parte de él. La típica “amiga” que muere por él, que no lo oculta, que le tira mala onda a la novia pero que finge demencia, que es como una serpiente con su presa, es directa al ataque y no teme acabar con lo que sea que le estorbe. Él, no puso un límite entre la verdadera amistad y el coqueteo descarado de la tipa. Claro, la novia, tratando de mantener la mayoría de veces una aparente gran calma, prefirió volverse amiga de su enemiga. Pero de nada sirvió, pues él en el trabajo convivía mucho más con la “tarántula” esa, que con su novia; por supuesto los celos la comían, la impotencia de de no saber si en realidad estaba sucediendo algo entre ellos, sumado con la más que obvia falta de atención/interés de parte de su novio, la encaminaron por la calle de “la búsqueda” de una nueva experiencia sentimental que llenara ese vacío tan grande que tenía. Lo que buscó, lo encontró; terminó su relación prometedora y estable en apariencia, a cambio obtuvo sí, la atención y detalles que su ex ya hace mucho no tenía para con ella, refrescó “las mariposas” y siguío adelante, no para bien según mi amiga. Ahora ambos parecen estar a una galaxia de distancia, parece que todos esos años de recuerdos, de vivencias y planes se esfumaron también. Él aún contempla la opción de regresar, pero no quiere bajar su ritmo de trabajo, pues su trabajo le ha costado; ella no sabe lo que quiere, pues su actual pareja es prácticamente un niño baboso que lo único que quiere es una novia que le proporcione placeres y buenas fotos en antros. Ambos, a mi parecer tuvieron mucha culpa, por no dar el F5 – como dice mi Panda – a tiempo, por no comunicarse en verdad, por no ceder, por no tener clara su escala de valores; pues trabajos exitosos hay miles, amor verdadero sólo uno, si bien te va…
A veintidos noches de cumplir dos años en una relación que me ha dejado el mejor sabor de boca, que me ha dado ese crecimiento personal y como pareja, que ha “solidificado las mariposas”, hoy me aterra y me emociona a la vez EL TIEMPO. No quisiera terminar como estas parejas, no quisiera estar en sus zapatos ni un momento – aunque en algunas ocasiones ha parecido así – pues encontré el amor… Lo encontramos juntos, lo hemos visto crecer, hemos tanto padecido como disfrutado esta relación y ambos tenemos un SUEÑO y muchos planes (Ver Post “¿Tienes Algún Sueño? ¿Tienes Algún Plan?”) y definitivamente no sería justo que por terceros, por incomunicación, por trabajo, por estrés, por experimentar nuevas cosas con otras personas, por lo que sea… el amor de tu vida se quede sólo en un triste recuerdo en esta amarga temporada de separaciones.
TE AMO SERCHITO!
ERES EL AMOR DE MI VIDA::ERES MI TODO
SOMOS UNO
((luv::kskron::cldstr))
One Comment
TE AMO.
tampoco quiero terminar así, hay muchas broncas y respecto lo que escribes considero que ha sido lo mejor para cada uno, finalmente las cosas caen por su propio peso y cada río ha de tomar su propio cuso, si la vida los separó entonces es que no estaban listos el uno para el otro y que aún la búsqueda por aquella persona que ha de convertirse en su mas grande realidad continúa, que sigan andando cada uno con bien por su senda, y que Dios los bendiga.
a ti amor, TE AMO MUCHO, NO PIERDAS LA FE