Mis arrugas se hacen más notorias y la presión se ha elevado a las nubes, me siento poca cosa, no me siento apreciado, me siento olvidado…
Le pido al cielo las respuestas, he pedido también un sincero perdón… No intento nada justificar, eso es de cobardes. El precio a pagar esta resultando caro, aunque a veces me pregunto si lejos de ser un pago, estoy cobrando la deuda que tiene conmigo alguien más…
Conozco bien el sabor de mis lágrimas, que aunque se rehusan a salir, están inhundado este corazón… Es tan frágil, es tan sensible… Ay corazón… Con sólo una palabra o una expresión te rompes, vas haciéndolo poco a poco y pocos notan que estrellado estás… Lo has notado tú, extraño en la calle; lo has notado tú mujer, que también sufres; lo he notado yo, pues me cortan las astillas, sangro y parece que nada lo puede detener…
Una tarde me bastó para darme cuenta en el lío emocional en el que estoy metido, una sóla tarde… Han pasado tantos días de sentirme así que ya hasta la cuenta perdí… Y quizás te pueda parecer incómodo, pero seguro estoy que no te causa dolor, pues es mío, de nadie más…
Parece que se le olvidaron tantas cosas, parece que en su mundo siempre está y que sólo eres un adorno más… Parece que se le olvidaron esas formas tan sencillas de decir lo que tanto amas escuchar, parece que el tiempo se ha hecho tan corto que lo que antes era, ahora ya no es… Parece que te importa más a ti, pues aún no puedes comportarte así… Parece que sacas las cosas de proporción o parece que si algo tienes bueno es la intuición… Pareces olvidado, pareces una sombra hambrienta de luz ajena, pareces el rogón más grande ante la hoguera, pareces tan feliz a veces, pareces el más triste hoy…
Conozco bien el insomnio, conozco mejor aún las pesadillas… Sabes que son sólo malos sueños, pero reflejan tus temores, tu más grande miedo… ¿Y quién lo nota? Te levantas por la mañana, no te miras al espejo; llegas al trabajo y nadie te pone atención, vas por las calles deambulando tristemente y llegas a tu hogar y siempre es la misma canción… Esperas y desesperas, tu peor enemiga se vuelve compañera de todos los días ¿Pero qué es lo que esperas? Un poquito de amor, un poquito de diversión, un poquito de seguridad, un poquito… es lo que te has acostumbrado a esperar… ¿Qué es lo que te pasó?
Y aqui estás, con miedo…
De lo que puedan o no pensar de lo que piensas…
Y aquí me encuentro, triste…
Sin saber lo que me hace llorar…
Sin querer reconocer lo que me hace llorar…
Y aquí sigues, esperando…
Una señal, una llamada, unas letras, una imagen, un abrazo, un beso… Es poco, pero es tanto en realidad…
TASP!
TA…