Discografía Timbiriche

Ayer me encontraba leyendo una revista en una tienda, en esa sección en la que todos hojeamos pero pocos adquirimos algo, un artículo sobre costumbres mexicanas que debieran desaparecer llamó mi atención. Entre las cosas que mencionaban se encontraba el festejo masivo en el “ángel”, que se me hace también de pésimo gusto y caótico; el cómo juzgamos a la gente por su vestimenta en distintas áreas de las diversas ciudades, entre otras verdaderamente características del mexicano promedio. Saltó a mi vista otra cosa que debiera desaparecer: El “culto” a la música de Timbiriche. Si bien no es el grupo con mejores talentos vocales, musicales o  artísticos del mundo, sí es un icono en la cultura popular de nuestro país – le pese a quien le pese – pues incluso siendo un concepto más que prefabricado para competir en un mercado poco explorado en los años 80, se convirtió en el precedente de lo que hoy es el Pop Mexicano en su máxima expresión.

Fui fan de Timbiriche desde que puedo recordar, habiendo nacido en 1981 y el grupo en 1982, era cosa de tiempo en que alguna de sus canciones me gustara. Pero no fue sino hasta 1986 que ese grupo realmente me impactó, con el sexto disco (el ahora llamado “Rock Show”) donde sonaba “Soy un desastre” y “Corro, vuelo, me acelero” en cualquier fiesta o estación de radio.

Como es usual en mi, pocos de mis gustos musicales han nacido al momento en que su concepto nació, los he adquirido tarde, los he hecho míos después de años de estar en el mercado y se han vuelto “mi marca” una vez que ya los siento parte de mí. Timbiriche no fue una excepción, quizás es el gusto musical que más abarca emociones y sentimientos, anhelos y juegos; pues no sólo era relacionarme con música pegajosa y de moda, sino con la moda misma (a pesar de mi corta edad, que para nada tenía que ver con la de los integrantes), con las letras, con ese sueño de jugar a ser “uno de ellos” cuando con mis primos, pretendíamos estar en  Siempre en Domingo, en el pasillo del edificio de mi abuelita. Aprendí coreografías, incluso me aventé a escribir mis primeras canciones – las cuales grababa en unos cassettes de colores, que según tenían olor a frutas dependiendo el color (si alguien tiene uno, regálemelo), sin música, pero con melodías y armonías, incluso con portadas dibujadas por mi, muy elaboradas – y me divertí de lo lindo, no tengo quejas al respecto.

Mi obsesión con Timbiriche nació cuando salió el disco 7, el que para muchos representa la mejor época del grupo, lo conocí además de por la radio, por una vecina (Gaby) que tendría sus 13 o 14 años en 1987. Ella solía poner su estéreo Sony (con unas bocinas enormes) a todo volumen en las tardes; yo, de 6 años, sólo la escuchaba cantando a todo pulmón todas esas canciones que hoy nos hacen recordar tanto esa década (escuchaba desde Luis Miguel, Menudo, Karina, Enanitos Verdes y por supuesto Timbiriche). Un día fui a su casa con mi mamá, pues ella y su mamá se llevaban muy bien y tomaban café con chismecitos casi todas las tardes, Gaby tenía en su tornamesa aquél disco que tanto se escuchaba por las tardes … Lo recuerdo muy bien, empezaba por el lado B con “Si no es ahora” … Veía como giraba a 33 y medio aquel objeto de mi afecto, el vinil negro nuevecito, con la etiqueta azul y el logo con el filo rosa, la portada sobre la mesa, aún con el papel celofán y el cancionero afuera … Se lo pedí prestado, lo tomé y lo olí – Gaby guardaba sus discos en un hermoso mueble de cedro, por lo que todos sus discos tenían un aroma exquisito, impregnado en cada uno y en cada rincón de mi memoria – le dije que si me lo podía llevar para escucharlo en mi casa, prometí cuidarlo con mi alma y así fue, me lo dio y lo llevé  casa. Lo habré escuchado de principio a fin quizás 4 veces seguidas, incluso a mis papás les gustaba. Después de tenerlo unos días, lo regresé y le pedí a mi papá que me lo comprara. Costaba 20mil pesos, era sólo desembolsar un billetito azul y tenerlo en mis manos. En un viaje al DF, al cual no fui e hice el acostumbrado berrinche, al regreso de mis padres, mi regalo por haberme portado bien, era mi disco de Timbiriche 7 … ¡WOW!

Pasó un año, cada vez conocía más música, gracias a mi vecina y mis primos – que eran más grandes que yo – Ya era 1988, se escuchaba en la radio “Like a Prayer” de Madonna, tenía sólo 7 años y me sentía como un adolescente que empezaba a leer con nuevos ojos a un mundo nuevo y super fresa retratado a la perfección por la revista ERES – el gran brainwash de Televisa en el mundo de las revistas mexicano – y justo en ese año, en el verano, salió EL DISCO … De esos que TODOS tienen o tuvieron, ese que sonó en cada fiesta, que era un “must” para estar en la onda, que era incluso un lujo comprar, pues era doble (hazaña que ningún artista mexicano había hecho). Era un álbum rojo, que costaba dos billetitos azules, era el disco de mis sueños en esos días: Timbiriche VIII y IX.

Si bien siempre he sido obsesivo-compulsivo en materia de discos (y otras cosas más), con este me volví literalmente un loco… Los viniles, son mis objetos más preciados en este mundo, conocía de ellos que eran negros en su mayoría, algunos rojos, algunos amarillos, algunos verdes; pero una vez más gracias a mi vecina Gaby, mi asombro creció a tal grado cuando me invitó a estrenar sus nuevos discos, unos viniles transparentes (los 8 y 9) … Me quedé idiotizado, como viendo los juguetes más hermosos y raros del mundo … Una vez más, el lado B me cautivó, se escuchaba la primera pista, “Pasos” de la nueva integrante del grupo, la de mejor y más potente voz (Edith Márquez), seguida de una balada que hasta hoy me pone la piel chinita “Junto a Ti”…

En la televisión se veía continuamente el video del gran clásico de este grupo, “Tú y yo somos uno mismo”, donde la moda era de lo más “in”, los pantalones blancos super aguados de Diego, Eduardo y Erik con jeans, saco y zapatos sin calcetines, Thalía y Paulina con grandes copetes (hechos con el tubo de servitoallas y mucho spray, así lo hacían mis primas) y guantes … Era genial… simplemente genial. Fue la época en que el grupo se embarcó en una gira masiva, pisando también Puebla. Fueron mi primer concierto, recuerdo mi emoción, mi euforia, mis lágrimas de felicidad al verlos (dos veces, una con los 7 integrantes, otra con 5, pues los pleitos entre ellos ya empezaban a hacerse mas notorios … en chismes de farándula no me interesa meterme).

Estaba tan obsesionado con tener esos viniles transparentes que mis papás me los compraron 3 veces, con tal de ver si en una de esas me salían así, pero no corrí con suerte, siempre fueron negros. Fue hasta hace un par de años que gracias a Mercado Libre, y a una vendedora muy amable que no tenía ningún apego a ellos, que los conseguí por un billetito morado y uno rojo. Hoy los abrazo y les doy los buenos días y las buenas noches … Sí, es una estupidez, pero es mi triunfo de niñez, pagado siendo adulto.

En 1990, con la llegada de nuevos integrantes, de una nueva década y de un nuevo sonido, más maduro – dentro del pop – llegó Timbiriche 10, con mucho rojo y mucho dorado, con más carne, con más sensualidad, con un discurso más de jóvenes adultos, yo de 9 años aún. Fue un disco magnífico, con nuevas coreografías, con más canciones que cantar. Por ésas épocas, un poco antes, salió un disco muy raro, “Los Clásicos De Timbiriche”, acompañados por la Sinfónica de la Ciudad De México y de sus tres primeros ex integrantes (Sasha, Benny y Mariana, quienes ya empezaban a gozar de cierta famita por su lado). Es un disco muy bueno, pues recopila éxitos de la etapa infantil y juvenil primera del grupo, aunque salió a la venta después del 8 y 9, fue grabado antes de éste, por lo que los éxitos del álbum doble, no fueron incluídos. Una versión remasterizada en CD en 1998 fue puesta a la venta, pero es editada, no tiene la única canción original para el álbum (“Por Ti”).

Regresando al momento de tener el 10, fue cuando me di a la tarea de conseguir TODA la discografía anterior del grupo. Fue gracias a un bazar de discos en el centro de Puebla, que lo logré; a precios de remate, con portadas muy bien cuidadas y viniles casi intactos, fue que mi colección se empezaba a completar.

En 1992, ya en una época donde Timbiriche ya no era EL GRUPO, donde la música en inglés era la que predominaba en la radio, en MTV, donde la juventud buscábamos una propuesta más honesta y diferente, el grupo se “reinventó” para morir… Timbiriche 11 (desde la falta de originalidad en los títulos) fue un experimento que mezclaba dance, ritmos tropicales y sintetizadores chafas, toda una nueva alineación de integrantes e incluso nuevos uniformes, que pretendían capturar la raíz del grupo, sin considerar interpretaciones “solistas” para no alzar los egos que mataron al grupo en todas sus anteriores reinvenciones.  “Tierra Dorada” fue el primer sencillo, muy coreografiado, muy al estilo “promocionemos México”, seguido de “Sólo te quiero a ti” fueron fracasos comerciales, pero retos para bailar más y mejor con mis primos, quienes ya éramos casi unos adolescentes y estábamos a punto de dejar de jugar para pasar a otras cosas más propias de la edad. Así también, en 1994, llegó el disco 12, el de “Muriendo Lento” (que es ahora más conocida con Belinda y Moderatto, que por  Timbiriche), el único álbum que ya no se editó en vinil. Fue quizás la primera vez que grabaron un video “decente” para una canción, pero nada más pasó … Fue una muerte lenta definitivamente, una muerte que no fue anunciada, pero sí esperada por muchos. Créanlo o no, estos dos últimos discos tienen cada uno, sus “joyitas”, al menos para mi, “Ay amor amor” y “No me dejes”, revividas años después en las pedas de la prepa, cuando mis amigos y yo sufríamos por el desamor … Son dignas de escucharse …

En una de las últimas ediciones del Festival Acapulco, en 1998, se anunció con poca anticipación el primer reencuentro oficial del grupo – pues justo al momento de presentar a la nueva alineación en 1992, en Siempre En Domingo, se reunieron casi todos los ex integrantes del grupo (a excepción de Thalía), para una pequeña presentación de “buena suerte” para la nueva generación [http://www.youtube.com/watch?v=RUBm6hBY_f0 y http://www.youtube.com/watch?v=w_B9sOI5fv0&feature=related] – y yo estaba emocionadísimo, ya con 17 años, con unas copitas encima y en compañía de mis dos mejores amigos en ésa época, encendimos la tele, la video y vimos el “suceso”: En forma de un mini acústico, salieron los 6 integrantes originales de Timbiriche. Cantando a guitarra y mala a capella, la carta de presentación del grupo “Somos Amigos”,  “Amor Para Ti”, “Ojos De Miel”, “Vivirás” (una rareza del “Rock Show, pero una de mis favoritas de toda la vida), entre otras clásicas del grupo [ http://www.youtube.com/watch?v=OQGZItTSkLQ ]. Toda esta mezcla de melancolía dio paso a una serie de conciertos de Reencuentro, el primero oficial, que significó no sólo traer de vuelta un mundo de recuerdos, sino poner a algunos de nuevo en el mapa musical (especialmente a Paulina Rubio y Benny Ibarra) y ofrecer una especia de despedida-agradecimiento a sus fans. Fui al concierto de apertura en el Auditorio Nacional, me emocioné como cuando era un niño, cuando salió el disco del concierto, lo compré el primer día (sin pensar que toda la primera edición saldría con un gran defecto en el beat y las voces, que estaban más rápidas de lo normal, lo cual enfadó a más de uno, sacando una edición “chida” y normal, la cual cambié por el defectuoso).

Años más tarde, ya cuando Timbiriche no era más que un buen recuerdo infantil y juvenil, se les ocurrió festejar sus 25 años, con otro reencuentro, esta vez más planeado, más “producido”, sin Paulina o cualquier otro de los ex integrantes de las diferentes etapas del grupo. Una forma de mercadotecnia que volvió a enfadar a muchos, al lanzar un reality show con una “nueva banda”, de la cual no hablaré, pues me parece de muy mal gusto. Más conciertos, de mejor calidad visual, pero con la falta de éxitos más emblemáticos del grupo en su etapa juvenil (la cual considero es la que TODOS sus fans quieren mucho más) y volviendo a sus clásicos ya muy gastados en nuevas versiones. En definitiva, sólo valió la pena el momento del concierto, la nostalgia, pero no más. La única canción original de este nuevo álbum 25 ( … qué originales … ) “Vuelvo a Comenzar” una vez más capturó la esencia fresa, romántica y pop del grupo, dejándome con un buen sabor de boca.

Es casi imposible para mi escribir algo de Timbiriche, que no resulte largo y se desvíe hacia otros temas de la cultura pop musical mexicana, es por eso que me limito a lo más emblemático en mi experiencia. Podría describir más situaciones, mas escenarios, más aromas, más sentimientos que me vienen a la mente al escuchar alguna canción de ellos, pero creo que cada quien, en sus propios términos sabemos por qué nos consideramos parte de La Generación Timbiriche, que no muere, sólo queda guardadita ahora en el iPod para escucharse en el momento en que nos queramos echar una lagrimita y un brindis por nuestra niñez y adolescencia.

*** Hay rarezas acerca de Timbiriche que son dignas de compartir, incluso discutir, tales como el número de integrantes originales en el grupo, donde eran 6 mujeres y dos hombres – para al final quedar 4 mujeres y 2 hombres, uniéndoseles en el cuarto disco Erik Rubín.


Cabe destacar que durante la transición del disco “Rock Show” y “7”, se dieron los primeros cambios en la alineación del grupo, saliendo primero Benny Ibarra, siendo sustituído por Eduardo Capetillo, quien grabara precisamente para “Rock Show” la canción “No Seas Tan Cruel”, incluso en el video aún aparece Sasha y aún no muestran el cambio de look tan radical que tuvieron para el disco “7”; la canción fue guardada para el nuevo material, en donde ya no participan oficialmente ni Benny, ni Sasha (quien sólo hizo algunos coros en las primeras maquetas del álbum).


Los discos “VIII y IX” tienen 4 ediciones diferentes en cuanto a impresión de vinil se trata, la primera edición es con viniles transparentes, posteriormente se imprimieron en rojo, verde agua y en negro. Las ediciones de colores son muy escazas, muy raras de conseguir. Además de haberse editado los dos álbumes por separados (en la portada verde el 8, en la azul el 9) con el tracklist original que se tenía contemplado para su lanzamiento. Cabe mencionar que la canción “Por Ti”, incluída en “Los Clásicos de Timbiriche” también fue grabada durante esta sesión, para así completar un tracklist de 22 canciones, pero el corte final sólo tuvo 21. Quizás lo más raro y escandaloso que pudo haberle pasado a este álbum doble, habría sido la elección de una portada interior muy diferente a la que se imprimió; una fotografía donde aparecen los siete integrantes acostados, con camisas y pantalones abiertos, que sugería cierta sensualidad y provocación. Los productores decidieron guardar ese concepto y llevarlo por el lado más formal, pero años después se editaría en USA un disco de éxitos del grupo con esta portada.


Otra onda curiosa con las portadas es que para el disco “10”, se había hecho un photoshoot diferente al que al final apareció, pues el fondo era gris y tenían un vestuario ligeramente diferente, finalmente quedo en tonos rojos y negros.


Finalmente, en la última etapa del grupo, en los discos “11” y “12”, Jean Duverguer es el único integrante que no graba su voz en ninguna canción, pues su fuerte sólo era el baile.***

¡Aquí les dejo un video mostrando mi colección de viniles/cds de Timbiriche, se divide en 2 partes!

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4 responses to this post.

  1. Posted by Xorge Duarte on December 23, 2010 at 12:04 pm

    exelente post yo tambiem amo a timbiriche espero podamos platicar saludos

    xorgeduarte@hotmail.com

    Reply

  2. Posted by luis on September 25, 2011 at 11:58 pm

    no se si aun revises tu blog pero me encanto tu redaccion y tu historia yo no vivi la etapa timbiriche como tal ps soy mucho menos pero si recuerdo mucho el reencuentro del 1998 y haber grabado de la radio la cancion “esta despierto” pues me gustaba el beat de la rola aunque el coro del final si estaba muy guarro ja ja ja pero me encantaba el sonido que era cuando el teen pop mexicano estaba en su apogeo y obvio las clasicas que han sobrevivido a los años y son indispensables en las noches de karaoke saludos

    Reply

    • Hola Luis, si reviso mi blog aunque últimamente estoy muy desconectado del mismo. Para mi, Timbiriche significó musicalmente hablando, todo un acontecimiento. Su música me trae muchos recuerdos y los discos, especialmente, más. Y sí, son clásicos en las fiestas, karaokes, etc. Te mando un saludo, gracias por comentar!

      Reply

  3. Posted by miguel on January 15, 2012 at 8:33 pm

    Hola! Tienes una excelente coleccion, yo tambien soy fan de Timbiriche. Yo naci en 1980 y llegue a conocer su musica cuando tenia 15 años y desde entoces me facino Timbiriche. No tengo sus discos pero e podido bajar toda su musica por medio del Internet.
    A mi me gusta mas Timbiriche 8 y 9 es lo mejor, lo que de plano no me gusta es la segunda generacion de los discos Timbiriche 11 y 12.
    A mi me hubiera gustado que los Timbiriches de la primera generacion alcanzaran a grabar el 11 y 12. Bien que mas puedo decir tu enrealidad me ganaste ami en cuestion de los discos.
    Gracias por tu informacion y por dejar ver tu coleccion.

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